Pájaros negros sobre la catedral
Philipp Vandenberg
Interesante relato que mezcla personajes de ficción con personajes reales viviendo hechos históricos.Sin embargo, algunos acontecimientos que se relatan, no tienen un interés o relación clara con la trama general de la obra. Puede dar la sensación que son narraciones gratuitas del autor, que simplemente quiere incluirlas en la obra sin más vínculo ni relación con la propia trama.
Abre una nueva visión al ser la protagonista una mujer, dando una perspectiva diferente a las acciones que ocurren en la época. Por otro lado, no resulta del todo verídico el trato que recibe la protagonista al interactuar con otros personajes, ya que es tratada en una situación de igualdad más propia de tiempos actuales que históricos. También sería interesante reflejar este trato a la mujer en las diferentes latitudes y lugares que recorre la protagonista. Sin embargo, no es así y siempre encuentra una colaboración y trato digno.
La novela no deja de ser interesante debido a que trata situaciones históricas relevantes, que vistas desde perspectivas particulares resulta más fácil comprender posibles situaciones, y conocer el propio contexto.
La narración comienza con un parto en la oscuridad de la noche, en un bosque perdido. La joven madre abandona a su criatura. La criatura que ha estado gestando de manera oculta por miedo a las reprimendas que puede sufrir por parte de su señor, el padre de la criatura.
Se expresa la relación feudal, donde los campesinos que viven en las tierras del señor son propiedad de este como cualquier otro animal u objeto. Este efecto de apropiación permite al señor disponer a su gusto de todos sus siervos.
La huida y ocultación del hijo por parte de la sirvienta, indica la revolución que está ocurriendo entre los siervos. Ya no quieren estar supeditados a los caprichos de un señor, a cambio de una mínima manutención y protección.
También destaca la dominación masculina, al referirse siempre al señor en género masculino, como el amo. No existe una figura femenina que represente el poder señorial.
La protagonista decide cambiar su destino, volviendo a buscar a su recién nacido hijo. Pero no lo encontrará. Decidida a continuar con la revolución femenina, a pesar del primer revés, abandona los terrenos de su señor.
Entra a trabajar en un molino. La organización industrial primaria, donde interactúa con otros empleados, no hay distinción de clase ni dominación entre ellos, tan solo es una relación laboral a cambio de una manutención. Una situación estable pero inamovible.
Desde la estabilidad y la seguridad en el molino, no hay otras opciones. La protagonista encuentra una zona de confort. Sin embargo, ocurre un accidente. Tras una fuerte riada el molino queda destruido, este incidente obliga a la protagonista a reiniciar su futuro, volver a plantearse qué hacer en la vida.
Sin ninguna orientación, escapando de otros males. Se dirige hacia un convento de monjas con el propósito de recibir auxilio. Allí tiene la oportunidad de conocer mejor el tipo de vida que se desarrolla en el convento. Las monjas, hacen voto de silencio y viven bajo una fuerte disciplina.
Pero bajo sus devotas vidas, esconden propósitos oscuros muy alejados del comportamiento que ejemplifican. Su público escarnio no es más que una acusación encadenada de vicios consentidos, que se convierten en costumbre y habituales.
Venganzas intoxicando el pan, bloqueando cerrando el paso a otras monjas, escuchando todas las conversaciones del convento. Son comportamientos muy alejados de los ideales.
La protagonista es convencida por un pintor tullido para ser modelo de su cuadro de santa Cecilia. Un encargo para la capilla del convento. Aunque las monjas ofrecen a la protagonista quedarse en el convento como novicia, ella decide que no quiere vivir en una comunidad tan rencorosa y falsa. En este aspecto volvemos a ver el carácter resolutivo y libre para decidir su propio futuro. Si ya lo ha hecho en una ocasión, debe volver a repetirlo.
Transcurrido el tiempo de modelo y tras manifestar su intención de abandonar el convento. Será retenida en un calabozo, para expiar sus culpas. Tan solo la propia corrupción conventual, facilitará al pintor la llave para liberar a la protagonista e indicarle como destino la casa de su hermana en Ulm.
La escapada a través del bosque, bajar por el muro del convento, embarcarse en el rio, son acciones que denotan la decisión y actitud propia de cualquier héroe. Sorprende el trato indiferente del barquero que se encarga de llevarla hasta Ulm por el rio. De nuevo representa al poder del hombre, que maneja la barca, que al cruzar con otras tiene oportunidad de delatarla, pero no lo hace. Puede abusar de su posición, pero no lo hace.