lunes, 23 de agosto de 2010

El barón ramplante


En la costa norte italiana, a finales del siglo XVIII Europa se convulsiona. El inmovilismo estatuario se mantiene a toda costa y cada vida está predestinada a unas experiencias. Así debe ser y así le ocurrirá a toda la familia de Cósimo Rondó, excepto a él mismo, que en un alarde de rebeldía absoluta se revela contra todo orden razonable impuesto. Decide vivir sobre los árboles, sin nunca más volver a poner el pie en el suelo. Una vida que en un principio parece extravagante y difícil, se va conviertiendo poco a poco en una vida absolutamente normal.
Las correrias de los niños, la relación con la justicia ciega y sus sentencias injustas. Desde lo alto de los árboles, es capaz de ver los que en tierra no era posible de ser desvelado. Su misterioso tio, tan vínculado con la costa africana, resulta ser un espia de los berberiscos, pero sólo desde lo alta, con otra perspectiva de la vida es posible conocer y advertir la vida de los misteriosos y desapercibidos habitantes de su pueblo natal.
Sus padres poco a poco se irán marchando, el amortambién hará acto de presencia, la vida será igual de plena que la que cualquiera puede llevar con los pies sobre la tierra. La sensatez de sus juicios resulta chocante con la lejanía de sus pies de la tierra. La organización de grupos comunales para evitar desastres que afecten a todo el pueblo. Incluso en la guerra napoleonica, puede permitirse el lujo de dirigir a las tropas y beneficiar a su comunidad de los pasos y carreteras que construyen los zapadores.
También se puede llegar a sorprender, de no ser el único que vive de esa manera, cuando se encuentra con una comunidad entera de españoles desterrados, que tienen prohibido pisar esta tierra, es por ello que viven sobre los árboles.
El humor y la aventura nos conducen desde un aparente irracional comportamiento a la mayor sensatez y normalidad. Donde los extraños son los otros, los que aparentan la normalidad por seguir pisando el suelo, pero no con su comportamiento y actitud.
La historia narrada por el hermano, mantinene un fino contraste entre las dos vidas de ambos. Secretamente deseada por el terrestre, envidiando al arbóreo pese a disfrutar de una posición acomodada no disfruta de una vida plena, lo que da que pensar sobre la disposición de cada uno en el mundo y el impetu por mantener dicha postura.